Por más de un siglo, los chilenos han cargado con una certeza instintiva: Chile es un pais ganador. Y no es arrogancia, es una narrativa profunda que se remonta a 1879-1884, cuando Chile enfrentó a la alianza de Perú y Bolivia en la Guerra del Pacífico y salió victorioso. Ese triunfo no solo expandió el territorio Chileno; tambien moldeó su identidad nacional, de una forma que le diferencia radicalmente a otros países del continente, como México tras su derrota con Estados Unidos. Antes de la guerra, Chile era un país estable en comparación con sus vecinos, pero aún periférico en el escenario mundial. La victoria lo cambió todo. Chile incorporo Antofagasta y Tarapacá, territorios ricos en nitratos que financiaron obras públicas, ferrocarriles, educación y modernización estatal. El impuesto al salitre permitió al Estado chileno invertir como nunca antes. Pero el impacto más profundo fue mental. Los chilenos pasaron a verse como una nación ordenada, disciplinada y capaz de vencer a adversarios, mayores en población y extensión. Surgió la imagen de Chile como la “Prusia del Pacífico”: un país con ejército y armada profesionales, instituciones sólidas y una voluntad de hierro. Esa autopercepción de “ganadores” permeó la política, la educación y la cultura. Los héroes como Arturo Prat, Condell o Baquedano se convirtieron en arquetipos del honor y la valentia.. No solo en Chile, sino a nivel mundial.. Un ejemplo de ello es la estatua del heroe Chileno Arturo Prat, en la Academia Naval de Japón en la isla de Etajima.
En contraste, pensemos en México. La guerra contra Estados Unidos (1846-1848) significó la pérdida de más de la mitad de su territorio. Aquella derrota generó una narrativa de humillación, fragmentación y vulnerabilidad, que marcó a generaciones. Hoy Mexico, pese a ser un pais enorme con una poblacion de 135 millones de habitantes, en contextos internaciones y sobre todo con estados unidos, se achica bastante. Mientras Chile celebraba expansión y prosperidad, México lidiaba con la sensación de haber sido “mutilado”. Dos guerras, dos resultados opuestos, dos mentalidades colectivas: una de conquista y confianza; otra de pérdida y subordinacion. Esta diferencia yo la veo en las paradas militares donde Chile hace gala de f16, leopard o scorpen... Mientras que Mexico tiene prohibido ese tipo de compras por orden de estados unidos..
Antes de 1879, las potencias europeas y Estados Unidos veían a Chile con cierto escepticismo. La prensa internacional apostaba por la derrota chilena, ante la alianza peru-boliviana. Después de la ocupación de Lima y las victorias navales decisivas (Iquique, Angamos), Chile emergió como potencia regional. Se ganó respeto militar y diplomático. Países como Estados Unidos, Alemania, Japon Francia y Reino Unido, observaron esto con atención. Chile no era un pais mas de America Latina, sino uno que había demostrado de qué estaba hecho. Hoy la Guerra del Pacífico sigue siendo un pilar en la enseñanza escolar, encuestas y estudios muestran que un alto porcentaje de chilenos se siente orgulloso de ese capítulo. A titulo personal, creo que el triunfo en la Guerra del Pacifico, es una base de autoestima nacional. Es un legado permea en lo cotidiano. Porque al final, esa mentalidad de “país ganador” no fue una casualidad de la historia, sino el producto de un gran esfuerzo y diciplina.