El Ejército de Chile ha confirmado su participación en el Southern Vanguard 2026, uno de los ejercicios militares combinados más importantes de la región, que se realizará en el Amazonas de Peru. El anuncio se realizó durante la Conferencia de Planificación Intermedia celebrada en la Amazonía, donde delegaciones de Perú y Estados Unidos afinaron los detalles logísticos para recibir a las tropas de Chile y Argentina. Para el Ejercito de Chile, significa la oportunidad de medir fuerzas y elevar sus capacidades en uno de los entornos más hostiles del planeta: la selva amazónica, con su humedad extrema, vegetación impenetrable, ríos caudalosos y desafíos logísticos únicos. El objetivo es claro: estandarizar procedimientos, mejorar la interoperabilidad y estar mejor preparados para enfrentar cualquier tipo de contingencia regional, ya sea asistencia humanitaria, operaciones de paz o respuestas a desastres naturales en entornos complejos. Durante la conferencia de planificación, el general de brigada José Antonio Chuquillanqui, comandante de la 5ª Brigada de Selva de Protección de la Amazonía, dio la bienvenida a las delegaciones y resaltó la importancia de la confianza mutua. Los equipos técnicos evaluaron en terreno las instalaciones de la emblemática Escuela de Selva de El Sauce, que será el principal centro de operaciones para los militares chilenos.
Aunque Chile es una potencia en operaciones de montaña y zonas extremas, la selva representa un bioma radicalmente diferente que pondrá a prueba y enriquecerá sus capacidades. Chile cuenta con unidades de Comandos y Fuerzas Especiales que reciben instrucción en supervivencia en selva como parte de su formación integral (junto a montaña, desierto y medio acuático). Sin embargo, no tiene un centro permanente ni unidades especializadas dedicadas exclusivamente a guerra en selva como sí lo tienen Perú, Brasil o Ecuador. La selva amazónica es un desafío opuesto: calor sofocante (más de 30-35°C con humedad cercana al 100%), visibilidad casi nula, terreno inundable, ríos caudalosos y una biodiversidad hostil. El Ejército chileno tiene bases sólidas en disciplina, logística y operaciones combinadas, pero requerirá una fuerte adaptación.