Chile y Estados Unidos siguen demostrando que su alianza marítima es más sólida que nunca. En el marco del despliegue Southern Seas 2026, las marinas de ambos países realizaron un impresionante ejercicio conjunto que refuerza la interoperabilidad y la preparación para enfrentar desafíos comunes en el Pacífico. El pasado 21 de abril, las aguas chilenas del Pacífico fueron testigo de una maniobra de alto nivel: la Fragata FFG-11 “Capitán Prat” navegó en perfecta formación junto al legendario portaaviones nuclear USS Nimitz (CVN 68) y el destructor lanzamisiles USS Gridley (DDG 101). Estas unidades realizaron ejercicios de navegación conjunta y maniobras tácticas, que permiten a ambas armadas mejorar su capacidad de operar como un solo equipo, algo estratégico para la seguridad regional. El USS Nimitz, buque insignia del Carrier Strike Group y uno de los portaaviones más icónicos de la flota estadounidense (conocido como el “viejo salado” por su larga trayectoria), forma parte de este despliegue, que recorre el continente sudamericano. El objetivo del Southern Seas es claro: potenciar capacidades compartidas, fomentar el intercambio de conocimientos y fortalecer la cooperación con marinas de la región, incluyendo a países como Argentina, Brasil, Perú, Colombia y otros.
Días antes, el 17 de abril, durante la escala del grupo de combate en el histórico puerto de Valparaíso, se vivió un momento emotivo y lleno de camaradería. El contralmirante Carlos Sardiello, comandante del Comando Sur de las Fuerzas Navales de EE.UU. y la Cuarta Flota, presidió una ceremonia de condecoraciones a bordo del USS Gridley. En la proa del destructor, Sardiello entregó la Medalla "Navy and Marine Corps Commendation Medal" al comandante Gonzalo Álvarez Mc-Lean, junto con distinciones a otros destacados oficiales chilenos: el capitán de navío retirado Sergio Gómez Weber, el comandante Norman Patricio Ahumada García y el teniente Pablo Magna Zárate. Además, se otorgó la Legión al Mérito al contralmirante de la Infantería de Marina Flavio José Montagna Caneda. Estas condecoraciones no solo reconocen el profesionalismo y el esfuerzo de los marinos chilenos, sino que simbolizan el respeto mutuo y la profunda amistad entre ambas instituciones. La Armada de Chile ha confirmado que sus unidades continuarán acompañando al USS Nimitz y al USS Gridley en su tránsito hacia el sur. La fragata “Capitán Prat” y otras unidades escoltarán a los buques estadounidenses hasta el Estrecho de Magallanes, uno de los pasos marítimos más emblemáticos y estratégicos del planeta. Para Chile, participar activamente en este despliegue representa una oportunidad única de demostrar su rol como actor clave en la seguridad marítima del Pacífico y del Cono Sur, protegiendo rutas vitales para el comercio internacional y la estabilidad regional. La presencia del Nimitz en Valparaíso, con su imponente silueta anclada frente a las costas chilenas, no solo impresionó a los valparaiseños, sino que reafirmó el compromiso compartido de mantener libres y seguras las vías marítimas que tanto importan a Chile.
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