Hay victorias que no solo llenan de orgullo a una ciudad, sino que representan a todo un país ante el mundo. Eso fue exactamente lo que logro la Orquesta Filarmónica Antena de La Serena, al convertirse en la primera Orquesta de Chile y de todo America Latina, en presentarse en el legendario Sydney Opera House, uno de los escenarios más prestigiosos del planeta. Y no solo eso, no señor!... Tambien regresó con la Medalla de Oro del 34.º Festival Internacional de Música de Sídney, dejando el nombre de Chile, en lo más alto. La Orquesta Filarmónica Antena de La Serena, que nacio como un proyecto de formación musical comunitaria, se midio frente a orquestas provenientes de distintos países, los músicos de La Serena demostraron que el nivel artístico chileno, puede competir con los mejores del mundo. El jurado quedó tan impresionado por la calidad interpretativa de los Chilenos, que decidio otorgarles el máximo reconocimiento del certamen: la Medalla de Oro.. Y por supuesto se llevaron la ovacion del publico.
Wow, esto no es solo un reconocimiento para la orquesta, sino para todo Chile. Hablar del Sydney Opera House es hablar de uno de los escenarios culturales más importantes del planeta. Por ese teatro han pasado las más grandes orquestas, directores y solistas de la música clásica internacional. Ahora, por primera vez en la historia, también quedó escrito el nombre de una orquesta chilena y latino americana. El talento chileno logró emocionar a un público ubicado a más de 11.000 kilómetros de distancia. Muchas veces las noticias internacionales sobre Chile están relacionadas con economía, minería, astronomía o desastres naturales. Pero historias como esta, nos recuerdan otra realidad igual de importante.. Que Chile también destaca por su talento humano. Por jóvenes que, gracias al esfuerzo, a la dedicacion y a la pasión por la música, son capaces de competir con los mejores del mundo. La victoria de la Orquesta Filarmónica Antena, demuestra que los grandes sueños también pueden comenzar en un lugar humilde. Y que cuando existe dedicación, disciplina y amor por el arte, no hay escenario demasiado lejano. Hoy, desde Australia, una ovación y una Medalla de Oro le recuerdan al mundo, que el talento chileno no tiene fronteras. Porque esta vez, quien hizo vibrar uno de los teatros más famosos del planeta, no fue una potencia mundial. Fue una orquesta nacida en el norte de Chile.
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